EL NUEVO UNIVERSO DE LA IMAGEN
Por: Idania Trujillo
Fotos: Alain Gutiérrez
Espacio renovador dentro de las artes visuales cubanas, el IV Salón consolida sus propuestas a favor de la imaginación y la belleza.
El arte digital ha llegado para quedarse, parecen decirnos desde la pared o la pantalla de las computadoras las obras premiadas y participantes en el IV Salón de Arte Digital que, auspiciado por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, sigue despertando nuestra capacidad de asombro y belleza.
Uno de los mayores logros de estos salones ha sido rastrear un terreno del arte contemporáneo en que lenguajes tecnológicos y artísticos parecen dialogar como compañeros de viaje y, al propio tiempo, detectar lo que está en desarrollo; es decir, el hecho artístico para colocarlo en la mirada del entendido y del público.
Basta con detenerse ante la maravilla del talento para percatarse no solo de la creciente calidad de las propuestas de los artistas nacionales -de la capital y de otras provincias, entre ellas, Las Tunas, cuyos creadores por estos días exponen también en la galería de BOHEMIA- sino también las expectativas que un evento de esta naturaleza ha logrado despertar en exponentes de más de 30 países.
La inclusión de obras audiovisuales que mezclan lenguajes, elaboran hibridaciones a partir de performances, elementos corporales, vídeo, arte sobre papel, net art y objetos implica una suerte de vindicación y un replanteo de poéticas visuales. Esta nueva zona creativa, presente también en esta IV edición, ha permitido explorar caminos, si no inéditos para las artes visuales cubanas, interesantes en sus aproximaciones, interrelaciones y reciprocidad de lenguajes.
"En esta ocasión -refiere Nelson Herrera Ysla, poeta, crítico de arte y jurado de esta versión- el arte digital se ha valido de la fotografía, de la pintura, del grabado para hacer una reinterpretación de sus lenguajes, dar versiones y recrear los espacios bidimensionales, lo mismo en el blanco y negro que en el color."
Una atenta mirada permite apreciar lo que a todas luces parece evidente: los medios digitales usados como herramientas de expresión artística o incorporados al plano de la virtualidad son también fenómenos estéticos. Esta es una de las más inteligentes propuestas del IV Salón que confirma, por otra parte, el despegue definitivo de un arte que apostó desde sus inicios por la imaginación y la belleza y, para suerte de todos, consolida un espacio dentro del panorama de nuestra cultura visual contemporánea.
PREMIAR EL TALENTO
El jurado del IV Salón de Arte Digital -compuesto por especialistas de diversas disciplinas- subrayó que las obras presentadas han sido realizadas con mayor rigor y creatividad en el uso de las herramientas digitales. El primer premio lo obtuvo el joven artista tunero Yoel Almaguer, con su obra Serdigital I y Serdigital II; Yelián Rodríguez fue el segundo premio con No me tire, mientras el tercero correspondió a Víctor García (Leiko) con Tarot del cuerpo. Sendas menciones especiales recayeron en Ángel Alonso y Guillermo Bello y la mención fue otorgada a Pedro Luis Díaz. En la categoría de obra audiovisual el premio lo recibió Orlando Galloso por su obra El Telón; mención especial a Yanes Llanez y menciones para Ángel Alonso y Carlos José García.
LAS OTRAS MIRADAS
Desde la primera convocatoria internacional, en 1999, los salones de arte digital han recibido las propuestas y proyectos de más de 150 artistas de América, Europa, Asia y Australia. Las obras que colmaron las diez salas expositivas de esta cuarta edición abarcaron todas las modalidades del universo digital (impresiones, net art, interactivos, instalaciones, vídeos y objetos); todas develaron, en su diversidad temática, una maravillosa conjunción de miradas, de maneras de mirar -acaso virtualmente- la realidad.
Este encuentro de culturas visuales contemporáneas, animadas por la creación y el debate, procura ampliar las fronteras, los espacios y las coyunturas entre las que se debate el arte digital como idea: como reflexión sobre su propio lenguaje.
Los creadores y especialistas extranjeros expusieron, en sus ponencias y presentaciones, el camino que va desde las raíces del lenguaje hasta las más recientes formas y formatos del arte digital. Este recorrido comprende fundamentalmente la experiencia creativa que incorpora las posibilidades abiertas por las nuevas tecnologías.
Revista Bohemia. Año 94. No.15. Julio 26. 2002
Artículo original en:
http://www.bohemia.cubasi.cu/2002/ago/01semana/
sumarios/cultura/articulo2.html